En
1954 los XK120 fueron superados
por los XK140 con mecánica
actualizada que incorporaban
un motor XK más potente
de 190 CV que había
sido utilizado como equipamiento
especial en los 120. Los
nuevos modelos eran visualmente
similares a sus predecesores,
difiriendo solamente en detalles
externos. El coupé contaba
con una línea del
techo prolongada y como al
convertible, se le incorporaron
dos pequeños asientos
adicionales en la parte trasera,
adecuados para niños
o adultos en un viaje corto,
pero que ofrecían
al XK un poco de practicidad
para la familia.
La sobre marcha se introdujo
como opción y el vehículo
podía pedirse con
una culata de C-type en cuyo
caso la potencia se incrementaba
hasta los 210 CV. El precio
del roadster, de los cuales
se exportaron una elevada
cantidad, era entonces de £1,127
(más impuestos). Las
versiones con equipamiento
especial se conocían
en los EE.UU. como XK140M,
y cuando incorporaban la
culata del C-type como MC.
Los XK140 mantuvieron la
popularidad del XK pero muy
pocos encontraron su camino
hacia la competición.De
todas formas, el C-type estaba
a punto de ser superado por
el D-type. Un prototipo hizo
un par de apariciones privadas
en 1953 y se trataba de un
modelo a medio camino entre
los modelos ´C´ y ´D´.
El D-type abrió nuevos
caminos por su amplia construcción
monocasco. A este ´envase´ de
aleación de magnesio
se acopló un subchasis
delantero tubular que alojaba
el motor, la dirección
y la suspensión delantera.
Con sus depósitos
de combustible en bolsa,
el D-type tomó un
buen préstamo de la
práctica aeronáutica.
Fueron diseñados por
Bill Heynes y Malcolm Sayer.
Los nuevos D-type llegaron
a Le Mans en 1954 con grandes
expectativas. Los problemas
del motor en esta carrera
salieron pronto a la luz,
por la presencia sospechosa
de una fina arenilla gris
en el combustible administrado.
Con el diagnóstico
en la mano, los pilotos comenzaron
una valiente lucha para recuperar
el terreno perdido. Hamilton
y Rolt asumieron la responsabilidad
a bordo del ´D´ que
compartían. Se sufrió una
nueva frustración
cuando Rolt fue apartado
por un competidor más
lento y la lluvia arreció hasta
casi inundar el circuito
- ¡Hamilton empezaba
a patinar a 275 km/h! Después
de muchas horas conduciendo
a la máxima velocidad
que osaban, durante las cuales
los D-type corrieron impecablemente,
acabaron sólamente
a un minuto y 45 segundos
detrás del Ferrari
ganador, después de
24 horas. Se tomaron la revancha
unas semanas más tarde
cuando Peter Whitehead y
Ken Wharton ganaron en la
carrera de 12 horas de Rheims.
Jaguar se había ganado
por entonces una gran reputación.
Tenía en producción
una gran berlina magnífica
y unos vehículos deportivos
muy elegantes, pero necesitaba
un turismo más pequeño.
Un millón de libras
en 1955 era una suma significativa
y esta fue la inversión
destinada a diseñar
y desarrollar la importante
nueva berlina compacta de
Jaguar. El método
unitario de construcción
de la berlina era un nuevo
reto para Jaguar. Este tipo
de carrocería, cuya
estructura básica
se duplicaba al igual que
el chasis, aportaba la ventaja
de reducir peso y aumentar
la rigidez. Había
inquietud por que los nuevos
modelos pudieran ser demasiado
ruidosos, ya que la carrocería
a menudo actuaba como un
tambor de acero cuando incidían
sobre ella ruidos y vibraciones.
En este momento Bob Knight
se forjó su reputación
en temas de calidad de marcha
y suavidad al aislar los
componentes, potencialmente
ruidosos, utilizando bloques
de goma, una técnica
que sigue utilizándose
en los métodos actuales
de ensamblaje.
Cuando Heynes, Hassan y sus
colaboradores diseñaron
el motor XK, la primera intención
fue también desarrollar
una versión de cuatro
cilindros, y de hecho ya
se había pensado para
un XK100. Este motor se consideró para
la pequeña berlina,
pero los niveles de refinamiento
no alcanzaban los requisitos
y estándares de calidad
de Jaguar. Por ello se optó por
utilizar una versión
reducida del motor 3.4 de
cuatro cilindros. De este
modo, se fabricó la
versión 2.4 y se montó en
la nueva berlina y al modelo
se le bautizó solamente
con el nombre de Jaguar 2.4.
De hecho, estaba destinado
a ser uno de los modelos
más importantes para
Jaguar y se seguiría
fabricando durante más
de diez años.
La competición de
Le Mans de 1955 tuvo todos
los ingredientes de una lucha
de titanes. El piloto británico
Mike Hawthorne se unió al
equipo Jaguar mientras que
Moss se fue a Mercedes-Benz
en busca de un éxito
en el Grand Prix. Durante
la primera hora se libró una
magnífica lucha entre
Castellotti en el Ferrari,
Fangio en el Mercedes que
compartía con Moss
y Hawthorn en el D-type.
Los D-type habían
sido revisados y ahora contaban
con una carrocería
con el morro más largo
para mejorar la aerodinámica.
Una nueva culata de ángulo
más abierto con válvulas
más grandes había
sido diseñada para
incrementar la potencia hasta
los 275 CV. Tristemente este
fue el año del trágico
accidente en el que uno de
los Mercedes se accidentó contra
el público, con un
gran número de víctimas
mortales entre los espectadores.
Fangio y Hawthorn se enzarzaron
en un apasionante duelo,
adelantándose el uno
al otro hasta que los Mercedes
restantes abandonaron. Hawthorn
e Ivor Bueb lograron una
victoria algo insípida.
Justo cuando Jaguar había
producido una pequeña
cantidad de ´C-types
de Producción´,
empezaron a vender una serie
limitada de ´D-types
de Producción´.
De nuevo se concibieron principalmente
para competición.
De las 42 unidades fabricadas,
unas 18 se exportaron a los
EE.UU. Los grandes Mark VII
demostraron que también
podían dar buenos
resultados en competición.
De hecho Ronnie Adams coronó una
serie de éxitos, con
la victoria en 1956 del Rally
de Monte Carlo. Jaguar se
convirtió así en
el primer fabricante en ganar
Le Mans y el Rally de Monte
Carlo en el mismo año.
De hecho 1956 fue un año
muy especial para Jaguar
y Sir William Lyons, por
lo cual fue incluido en la
Lista de Honor del Nuevo
Año.
Ese mismo año en Le
Mans las cosas se desarrollaron
de manera peculiar para Jaguar.
En la segunda vuelta chocaron
dos vehículos en las
Esses y un tercero quedó fuera
de juego debido a la rotura
de un conducto de alimentación
de combustible. Podría
haber sido un completo desastre
de no ser porque Jaguar disponía
de un equipo de apoyo. Un
equipo privado escocés
llamado Ecurie Ecossie llevaba
varios años compitiendo
para Jaguar pilotando dos
D-Type. Por fortuna para
Jaguar el vehículo
pilotado por Ron Flockhart
y Ninian Sanderson cruzaron
la línea de meta en
primer lugar.
A finales de 1956, el Mark
VII fue sustituido por la
versión evolucionada
Mark VIII. En apariencia
el vehículo se beneficiaba
de un parabrisas de una sola
pieza y de una nueva parrilla
del radiador. En cuanto a
su mecánica, el vehículo
incorporó una nueva
culata y fue bautizado como
B-type, ¡ilógicamente
sucesor del C-type! Esta
nueva culata poseía
un ángulo de válvula
diferente y permitía
al motor entregar 210 CV.
En esta época se empezó a
producir el fascinante XK-SS,
una versión de carretera
del D-type, con elementos
más refinados. Curiosamente,
este modelo se lanzó para
utilizar las piezas excedentes
del D-type, debido a sus
bajas ventas. Sin embargo
la producción del
XK-SS fue interrumpida bruscamente
después de producir
sólamente 16 unidades
por culpa de un gran incendio
potencialmente catastrófico
en la fábrica. Afortunadamente
los daños se lograron
limitar, y gracias a la maravillosa
cooperación de los
trabajadores y proveedores,
la producción normal
se retomó con una
rapidez asombrosa. Pero los
pilares vitales de los D-type
y XK-SS habían sido
destruidos.
Este mismo desastre casi
impidió el lanzamiento
de una nueva hermana para
la berlina 2.4. Lógicamente,
Jaguar decidió incorporar
el motor 3.4 a la carrocería
de la berlina y ello la convirtió en
una berlina deportiva muy ágil.
Su velocidad máxima
era de 195 km/h y alcanzaba
los 100 km/h en apenas 11,7
segundos. Jaguar desarrolló los
frenos de disco en las mejores
condiciones posibles - carreras
de resistencia - y estaba
preparado para incorporarlos
en los vehículos de
producción. Los primeros
modelos en beneficiarse de
ellos fueron los nuevos XK150,
en mayo de 1957. Además
del motor del XK140, que
entregaba 190 CV, el 150 estaba
disponible en su versión
de Equipamiento Especial.
Incorporaba el motor del
B-type de 210 CV. Los frenos
nunca habían sido
el punto fuerte del XK,
y con las mayores prestaciones
y mayor peso los nuevos frenos
de disco proporcionaban una
mejora muy necesaria.
A finales de 1956 Jaguar
anunció que pretendía
retirarse de las carreras
de competición, al
menos durante un año.
El pequeño equipo
de ingeniería recibió mucha
presión para mantener
el excelente rendimiento
en los circuitos, y también
para diseñar y desarrollar
nuevos vehículos para
la carretera. En la carrera
de Le Mans de 1957 no compitieron
D-types de fábrica,
pero participaron tres equipos
privados y Ecurie Ecosse
contaba una vez más
con un par de antiguos vehículos
de trabajo. Todos los D-type
acabaron la carrera, los
vehículos de Ecurie
Ecosse pilotados por Flockhart
y Bueb y Sanderson y Lawrence
lograron las dos primeras
plazas, el dúo francés
Lucas y Mary la tercera,
y la pareja belga Frere y
Rouselle la cuarta. Duncan
Hamilton y el americano Masten
Gregory, aunque fueron los
más rápidos,
perdieron puestos al quemarse
su sistema de escape y llegaron
sextos. Ese mismo año
se decidió organizar
una carrera entre los mejores
de Europa y los vehículos
más rápidos
de Indianapolis, en los EE.UU.
Denominada ´La Carrera
de los Dos Mundos´,
debía tener lugar
en el circuito peraltado
de Monza, en Italia, que
tomó el nombre de ¡Monzanapolis!
Con la excepción de
Ecurie Ecosse, los equipos
europeos boicotearon el evento.
Los vehículos de EE.UU.
se diseñaron especialmente
para este tipo de evento,
pero sólo tres de
sus ocho vehículos
de salida acabaron la carrera.
Los tres D-type, dos de los
cuales acababan de completar
las 24 horas de carrera,
corrieron impecablemente
y acabaron 4º, 5º y
6º.
A principios de 1958 la versión
roadster del XK150 se unió a
los dos otros estilos de
carrocería para satisfacer
las demandas de los EE.UU.
Este roadster contaba con
elementos de lujo como elevalunas
manuales y una capota menos
rudimentaria. Junto con el
lanzamiento del XK150 Roadster
se introdujo la variante ´S´ con
una nueva culata desarrollada
por Harry Weslake. Se la
conocía como ´culata
de puerto directo´ y,
con tres carburadores SU,
se incrementaba la potencia
considerablemente hasta los
250 CV. Con este motor el
XK150 podía alcanzar
los 215 km/h y realizar 0-80
km/h en apenas 7,3 segundos.
Poco después el motor ´S´ estuvo
disponible para los otros
XK150. En el Salón
del Motor de 1958, el Mark
IX vino a relevar al Mark
VIII. Aunque a primera vista
ambos vehículos eran
prácticamente idénticos,
la nueva versión llevaba
una versión 3.8 ampliada
del leal motor XK y
frenos de disco. También
incluía dirección
asistida.
En el año 59 les llegó el
turno a las berlinas de pequeño
tamaño y un modelo
Mark II increíblemente
mejorado se anunció a
finales de año. Los
vehículos se beneficiaron
de un ancho de vía
trasero más amplio
y de frenos de disco de serie.
Los cambios más evidentes,
sin embargo, recayeron en
su imagen, con un área
acristalada mucho más
amplia conseguida mediante
la utilización de
soportes de techo más
delgados. Los modelos 2.4
de 120CV y 3.4 de 210CV siguieron
comercializándose,
aunque se les unió una
versión deportiva
de 3.8 litros. Esta unidad
de 220
CV transformó a
los ya de por sí rápidos
Jaguar, en el vehículo
de los ejecutivos con un
precio de tan sólo
3.000 Euros. Mientras en
los EE.UU. las carreras seguían
en lo más álgido,
Jaguar contraatacó una
vez más ofreciendo
el nuevo motor de 3.8 litros
del XK150 en 1960. También
estaba disponible en su versión ´S´ con
triple carburador y 265
CV permitiendo
una velocidad máxima
de 220 km/h. No resultaba
sorprendente que compitieran
varios Mark I y II. Sus éxitos
fueron prodigiosos y los
condujeron pilotos de élite
de Grand Prix como Mike Hawthorn,
Stirling Moss, Graham Hill,
Roy Salvadori, Bruce McLaren,
Denny Hulme y Mike Parkes.
Se logró una plétora
de éxitos en rallies
con la victoria general en
el Rally Tulip a manos de
los hermanos Morley en 1958
y con los premios de equipo
y victorias en su clase en
los rallies de Monte Carlo,
RAC y Alpine. Se alcanzaron
cinco victorias sucesivas
en un, cada vez más
duro, Tour de Francia. El
evento de 1963, que fue testigo
de la última victoria
de Jaguar, consistió en
una competición de
alta velocidad de 5.800 km.
Se ganaron carreras de turismos
en Alemania, Australia, Nueva
Zelanda y Tasmania, y se
batieron los Récords
de Larga Distancia Internacional
en Italia. En el Reino Unido
el Mark II mantuvo la tradición
de Jaguar de ganar la carrera
de Vehículos de Producción
todos los años en
Silverstone y en 1961 se
llevó la 13ª victoria
anual para la compañía.
En 1960 Jaguar adquirió la
firma pionera en motores
Daimler. Jaguar necesitaba
más espacio y Daimler
poseía una gran fábrica
en Coventry, donde posteriormente
se trasladaría la
producción de motores.