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Tel: 01(33)
3629-0100
Av. Vallarta 5500-A,
Vallarta Camichines,
C.P. 45020, Zapopan,
Jalisco, MéXICO. |
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Para seguir
las huellas del nacimiento
de esta empresa británica,
hemos de trasladarnos a la
localidad costera de Blackpool,
al norte de Inglaterra. Aquí,
un joven amante de las motocicletas
conocido por Bill Lyons,
que apenas contaba 21 años,
conoció a William
Walmsley, que por entonces
fabricaba sidecares para
motocicletas reacondicionadas.
El joven Lyons demostró inmediatamente
dos rasgos característicos
que constituirían
sus mayores cualidades en
los cincuenta años
siguientes. Su perspicacia
para los negocios identificó sagazmente
una buena oportunidad comercial
y su ojo para captar el buen
gusto apreció inmediatamente
el atractivo de aquellas
creaciones mundanas. Fue
consciente de su gran potencial
si se organizaba la actividad
y se incrementaba la producción
para hacer la operación
viable. Tan pronto como William
Lyons alcanzó la mayoría
de edad, se creó la
Swallow Car Company en septiembre
de 1922, con un descubierto
de 280.000 pesetas en el
banco. La producción
se inició en unas
precarias instalaciones de
Blackpool y con unos pocos
trabajadores. Al joven Arthur
Whittaker le asignaron a
ventas, aunque resultó ser
más eficaz en compras.
Permaneció en la compañía
durante unos cincuenta años
y se convirtió en
uno de los compradores más
sagaces del negocio.
Pioneros en la utilización
del aluminio, los elegantes
sidecares se hicieron en
seguida populares y la producción
se amplió con gran
rapidez. Ya en 1927, Herbert
Austin introdujo su baby
car, el famoso Austin Seven.
Destinado a acercar la automoción
a las masas, los pequeños
Seven eran baratos, fáciles
de conducir y fiables, aunque
carecían de personalidad. Lyons
vio una nueva oportunidad.
Concibió un biplaza
más elegante que se
montó sobre el chasis
del Austin Seven. Uno de
los principales garajes de
Londres encargó 500
vehículos, con lo
que se inició el proceso
de fabricación. Fue
el comienzo de una larga
y próspera relación
entre Lyons y Bertie Henley,
la persona al frente de Henlys,
uno de los más importantes
garajes del país.
Con un precio de 294 Euros
o 311 Euros en versión
con techo rígido sobre
bisagras, el magnífico
Austin Seven Swallow se convirtió en
el vehículo más
popular y la compañía
adoptó la carrocería
del Swallow para el chasis
de mayor tamaño del
Morris Cowley. Posteriomente
la gama se amplió con
la introducción de
la berlina Austin Seven Swallow
a finales de 1928. Con un
precio de poco más
de 300 Euros, la berlina
no resultaba excesivamente
cara a pesar de parecerlo.
En una época de dificultades
económicas en la que
gran parte de la población
se vio obligada a recortar
los gastos, los Swallows,
que emulaban el diseño
de los vehículos más
lujosos y sofisticados del
momento, vino a apaciguar
los ánimos y permitió a
sus propietarios "guardar
las apariencias". Características
como la cubierta cromada
del radiador y el Kit de
Acompañamiento para
Señoras situaron a
los Swallows por encima de
la media. Con el creciente
aumento de ventas de vehículos
y sidecars, la compañía
decidió trasladarse
a las Midlands, la región
por excelencia de la industria
del motor británica.
La joven compañía
se trasladó por entero
a Coventry.
En el Salón del Motor
de Londres de 1929, aparecieron
por primera vez tres nuevos
modelos Swallow. Los vehículos
estaban basados en el Fiat
Tipo 509A, el Swift Ten y
el Standard Big Nine. El
más importante de
ellos fue el Standard, ya
que como se verá más
adelante, supuso el inicio
de una importante relación.
El Swallow Standard era una
berlina bastante grande y
su precio era de unos 400
Euros. Una vez más,
el diseño de la carrocería
evidenciaba un tratamiento
más audaz que el de
los productos del propio
fabricante, así como
una innovadora gama de colores.
En 1931, el chasis Enfield
del Standard de seis cilindros
y 16 CV fue transformado
en Swallow, lo que introdujo
a la compañía
en los motores de válvulas
laterales de 2054cc, lo que
sirvió a la perfección
a las intenciones de Lyons
y Walmsley en su siguiente
y ambicioso proyecto. Mientras
tanto, fue introducido un
modelo con aspiraciones más
deportivas con la adición
de la versión Swallow
del Wolseley Hornet. Inicialmente
contaba con sólo dos
plazas, aunque a finales
de 1931 se incorporó una
versión de cuatro
asientos y una año
después, la carrocería
podía especificarse
con un chasis Hornet Special
aún más deportivo.
Faltaba un año para
que la compañía
Swallow cumpliera una década
y eran tiempos de emociones,
expansión y grandes éxitos.
Sin embargo, el ambicioso
Lyons no estaba en absoluto
satisfecho y proyectaba dar
un importante y espectacular
salto adelante.
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Para
William Lyons no era suficiente
montar carrocerías
sobre los chasis de otros,
ya que limitaba su ambición
creadora que quedaba constreñida
a productos que eran todo
menos deportivos. Si Lyons
y Walmsley querían
deshacerse de esas ataduras,
necesitaban crear un chasis
propio que diera respuesta
a sus fines. Sin embargo,
la industria estaba llena
de fallos y Lyons determinó que
era necesario ir con cautela.
Así, encargó a
la Standard Motor Company
la construcción de
un chasis que semejara el
diseño del Swallow
pero equipado con motores
estándar. Mientras
tanto, Lyons, el astuto publicista,
ya había imaginado
la escena. 'ESPERE! EL "SS" ESTÁ LLEGANDO'
decía un anuncio en
julio de 1931. '2 Nuevos
Coupés de Extraordinaria
Belleza. SS es el nombre
de un nuevo vehículo
que va a conquistar el corazón
del público y la industria.
Es algo completamente nuevo...
diferente .... mejor! Con
este anuncio, el SS I y SS
II Coupés se presentaron
oficialmente en el Salón
del Motor de Londres de 1931,
y realmente causaron sensación.
La carrocería era
muy baja y el capó increíblemente
largo. La prensa comentó que
tenía la apariencia
de costar 1,000 libras, aunque
su precio era de tan sólo
310 libras, lo que ponía
de relieve la increíble
habilidad de Lyons de ofrecer
excelente calidad a un precio
asequible.
Lyons estaba obsesionado
con hacer sus coches tan
bajos como fuera posible.
By moving the engine further
back in the chassis than
was normal practice and by
mounting the road springs
alongside, Lyons was able
to achieve this long, low,
sporting appearance. The
SS II, which appeared alongside
and was inevitably over-shadowed
by the SS I, was simply a
smaller version based on
the Standard Nine chassis.
Basking in the reflected
glory of its more flamboyant
and larger sister, the SS
II would be popular and sell
well. Remarkably it cost
only £5 more than Standard's
own version. Shortly
after the announcement of
the new SS models, the larger
2552cc 20 hp Standard engine
could be specified and for
1933 a number of revisions
were introduced to make the
larger car a little more
practical. Lengthening the
wheelbase by seven inches
and widening the track by
two, allowed two passengers
to be carried in the rear.
En julio de 1933 el SS I
Tourer se unió al
Coupé que, además
de ser el primer modelo SS
descapotable, los vehículos
destacaron por ser los primeros
en aparecer en un evento
competitivo importante. Una
escudería de tres
Tourers participó en
la Prueba Alpina de 1933
en Europa y al año
siguiente dieron una gran
prestigio al nombre SS al
conseguir el premio al mejor
equipo en esta dura prueba.
El pequeño SS II fue
mejorado considerablemente
a finales de 1933 al recibir
un chasis especialmente diseñado
que amplió su batalla
en más de treinta
centímetros. Al mismo
tiempo se modificaron los
alerones delanteros para
adaptarlos al diseño
del nuevo modelo de mayor
tamaño. Asimismo y
en la línea del SSI,
se introdujeron los modelos
Saloon y Tourer del SS II.
En 1934 se añadió una
nueva berlina a la gama.
Conocida como la berlina
de cuatro ventanas, este
modelo era bastante menos
vistoso y mucho más
práctico. Al menos
los pasajeros del asiento
trasero ya podían
disfrutar del paisaje.
William Walmsley, que no
compartía las ansias
de su socio por la conducción,
perdió interés
en la asociación y
se desvinculó de ella
a finales de 1934. Lyons
dirigió entonces sus
esfuerzos a mejorar la integridad
mecánica de los vehículos.
En primer lugar acudió a
Harry Weslake, un importante
asesor de ingeniería
especializado en el diseño
de culatas de cilindros.
Posteriormente creó el
Departamento de Ingeniería
y asignó a un joven
William Heynes al puesto
de Director de Ingeniería.
Haynes desempeñaría
un papel fundamental en la
compañía durante
los siguientes treinta y
cinco años. La gama
se vio nuevamente ampliada
en 1935 con la introducción
de la berlina SSI Airline.
Su diseño no era precisamente
el favorito de Lyons, pero
sus líneas estaban
de moda en aquél momento
y se vendió muy bien.
En marzo un nuevo modelo,
el SSI Drophead Coupe, se
unió a la gama. Su
aspecto era muy parecido
al del Coupe, aunque esta
vez la totalidad de la capota
se plegaba bajo una cubierta
montada sobre bisagras en
el maletero, añadiendo
atractivo a su diseño.
El trabajo de Weslake y Heynes
no tardaría en dar
su fruto aunque, mientras
tanto, tuvo lugar la introducción
de un elegante deportivo.
Pero una vez más,
las prestaciones de este
vehículo más
conocido como el SS 90 y
con un motor 2.7 de válvulas
laterales, no iban
a la par de su espectacular
diseño. Aunque eso
estaba a punto de cambiar...
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En
1935 el nombre "Jaguar" aparece
por primera vez en escena
con una nueva gama de berlinas
y vehículos deportivos.
William Heynes llevaba tiempo
trabajando en el diseño
de un nuevo chasis concebido
para una nueva gama de modelos.
Mientras tanto, Weslake había
plasmado todo su talento
en el motor Standard, consiguiendo
incrementar los 75CV del
anterior motor de 2.5 litros
y válvulas laterales
a nada menos que 105CV mediante
un diseño de válvulas
en culata. Lyons diseñó una
innovadora carrocería
para el nuevo chasis y el
nuevo motor, que aunque igual
de elegante, resultaba menos
espectacular que la de los
modelos anteriores y lo cierto
es que recordaba más
bien a la de los Bentley
de la época, cuyo
precio era de aproximadamente
cuatro veces el del Jaguar.
Los vehículos eran
cada vez más avanzados
y los clientes disponían
ahora por primera vez de
un SS con cuatro puertas.
De hecho, los nuevos modelos
eran tan distintos que se
creyó oportuno pensar
en un nuevo nombre para el
modelo. La agencia de publicidad
de la Compañía
sugirió el nombre "Jaguar" y
aunque no fue fácil
convencer a Lyons, al final
terminó por adoptarse
este nombre. Los nuevos vehículos
serían conocidos como
los Jaguar SS. El nombre "Jaguar" era
la elección perfecta,
ya que sugería una
elegancia y gracilidad felina,
combinada con su docilidad,
potencia y agilidad. No en
vano, la evolución
posterior de los vehículos
no ha hecho sino confirmar
lo acertado de la analogía.
Con su característica
habilidad para generar expectación,
Lyons había organizado
un almuerzo en el Hotel Mayfair
de Londres para presentar
el nuevo modelo a los medios
días antes de la inauguración
del Salón del Automóvil
de 1935. El debut de la berlina
Jaguar SS de 2.5 litros despertó la
admiración generalizada
de los allí presentes,
a quienes además se
pidió que se aventuraran
a adivinar su precio. El
precio medio que calcularon
fue de 632 libras esterlinas,
cuando el precio real era
de tan sólo 395.
Todos los diseños
SS previos habían
sido sustituidos, a excepción
del Tourer de carrocería
más grande que ahora
lucía una nueva parrilla
de radiador e iba equipado
con el nuevo motor de 2.5
litros. El espectacular diseño
del nuevo deportivo, que
al igual que el SS 90 sólo
pudo verse fugazmente, volvió a
hacer acto de presencia,
esta vez bajo la forma de
un Jaguar SS 100. Gracias
al nuevo tratamiento del
diseño del área
del depósito de combustible
y la sección trasera
y, lo que es más importante,
a la adopción de un
chasis y un motor nuevos,
la compañía
se convertía en fabricante
de un deportivo del que realmente
podrían sentirse orgullosos
Para muchos, el SS 100 es
el vehículo por excelencia
entre los deportivos anteriores
a la guerra. Por cierto,
su precio era de tan sólo
395 libras esterlinas. El
nuevo modelo participó con éxito
en competiciones nacionales
e internacionales.
En 1936, el periodista de
la prensa del motor Tom Wisdom,
acompañado de su mujer
Elsie, ganó las Pruebas
Alpinas Internacionales en
un SS 100. Este vehículo,
que llegó a ser conocido
como el "Old Number 8" ("Antiguo
Número 8"), compitió con
gran éxito en el circuito
de Brooklands en Wisdom y
en la prueba de Shelsley
Walsh organizada por el propietario
de talleres y empresario
teatral de Coventry, Sammy
Newsome. Un año después,
el fabricante hizo participar
en el Rally de la RAC a un
equipo formado por tres vehículos,
cuya inauguración
fue todo un acontecimiento
en Gran Bretaña. El
equipo, compuesto entre otros
por Brian Lewis, quien más
tarde se convertiría
en Lord Essendon, consiguió el
Premio al Mejor Equipo en
la categoría de Fabricantes,
aunque sin conseguir el éxito
que merecían. En su
lugar, el ganador del evento
fue un SS 100 que competía
de forma independiente. Mientras
tanto, se había desarrollado
y probado un nuevo motor
más grande de 3.5
litros en el ´Old Number
8´. En septiembre de
1937, este nuevo motor y
otra nueva unidad de 1.5
litros, se unieron a la versión
de 2.5 litros en lo que sería
una gama de modelos totalmente
revisada. Los nuevos modelos
no eran muy diferentes en
cuanto a su imagen y tan
sólo se distinguían
de sus predecesores por la
ausencia de la rueda de repuesto
montada en el lateral, aunque
la gama tenía ahora
una nueva estructura de carrocería
fabricada totalmente en acero.
Por otro lado, el antiguo
Tourer fue reemplazado por
las versiones descapotables
de la berlina en cada una
de las versiones de motor.
Heynes había diseñado
un chasis mucho más
robusto para la nueva estructura
de carrocería, con
lo que se conseguía
un interior mucho más
espacioso y puertas más
grandes. Los precios oscilaban
entre 298 libras para la
berlina de 1.5 litros hasta
465 libras en el caso del
descapotable de 3.5 litros.
El nuevo motor de 3.5 litros
se montó en el modelo "100",
que le confirió las
prestaciones de un deportivo
que le permitían alcanzar
los 96 kilómetros
por hora en 10,5 segundos
con una velocidad máxima
de más de 160 kilómetros
por hora. Con un precio de
445 libras, el SS 100 con
motor de mayor tamaño
se convirtió en un
hito en su clase. Entretanto,
la unidad experimental del
3.5 litros que equipaba al ´Old
Number 8´ estaba siendo
sometida a modificaciones
importantes. El responsable
de esta misión fue
la persona que había
asumido el cargo de Director
de Ingeniería Experimental
con el SS en 1938. Este hombre,
cuyo nombre era, Walter Hassan,
estaba llamado a convertirse
en una leyenda del deporte
del motor y desempeñaría
un papel fundamental en la
historia de Jaguar. Para
el Salón del Automóvil
de ese mismo año,
Lyons había diseñado
una elegante carrocería
cerrada para el SS 100. Inspirado
en los Bugattis de la época,
tan sólo se fabricó un
ejemplar antes del paréntesis
que el estallido de la Segunda
Guerra Mundial supuso para
la industria de la automoción.
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